Energía solar y arquitectura

La luz solar ha influido en el diseño de las construcciones desde el principio de la historia de la arquitectura. Arquitecturas solares avanzadas y métodos de planificación urbana fueron empleados por primera vez por los Griegos y Chinos, quienes orientaban sus casas hacia el sur para dotar a la casa de luz y calor natural.

Las característica comunes de la arquitectura solar pasiva son la orientación relativa al sol, proporciones compactas, sombras selectivas (voladizos) y materiales térmicos. Cuando estas características son adaptadas al clima y medioambiente local pueden producir espacios bien iluminados que permanecen a una temperatura agradable. Las propuestas más recientes de diseños solares utilizan modelado por computador poniendo la luz solar, el calentamiento y la ventilación juntos en un paquete de diseño solar integrado. El equipamiento solar activo como bombas, ventiladores, etc. pueden complementar los diseños pasivos y mejorar el rendimiento de los sistemas.

Islas de calor urbanas (UHI, Urban heat islands) son áreas metropolitanas con temperaturas más altas que el medio que les rodea. Estas altas temperaturas son como resultado del incremento de absorción de la luz solar por los materiales urbanos tales como asfalto y hormigón, los cuales reflejan menos la luz solar y tienen una capacidad mayor de calentamiento que aquellos del medio natural. Un método sencillo para contrarrestar el efecto UHI es pintar las casas y calles de color blanco y plantar arboles. Usando estos métodos, un hipotético programa "cool communities" en Los Ángeles ha proyectado que la temperatura urbana podría reducirse aproximadamente 3ºC con un coste estimado en 1 billón de dolares americanos, dando unos beneficios totales anuales de 530 millones de dolares americanos por la reducción de los costes del aire acondicionado y ahorro en asistencia sanitaria.