Normalmente en las instalaciones conectadas a la red eléctrica convencional (220-230 Vca) de una compañía distribuidora como Iberdrola o Endesa, se suele contratar la potencia dependiendo de los consumos más habituales que podemos tener en nuestro hogar. Cuando adquirimos un aparato electrodoméstico nuevo, no nos preocupamos más que de conectarlo a la red.
En un sistema solar fotovoltaico aislado de la red eléctrica, nos convertimos en productores autónomos de nuestra propia electricidad, aprovechando de forma gratuita y abundante la energía del sol. Sin embargo, es importante tener un uso racional de la energía disponible, utilizando aparatos adecuados de bajo consumo. Por ejemplo, una lámpara de 11 W de bajo consumo equivale a una luminosidad de una bombilla de 60 W.
La energía eléctrica se genera por la captación de la radiación solar por el campo de paneles fotovoltaicos.
La conversión fotovoltaica se basa en el efecto fotoeléctrico, es decir, en la conversión de la energía lumínica proveniente del sol en energía eléctrica. Para llevar a cabo esta conversión se utilizan unos dispositivos denominados células solares, constituidos por materiales semiconductores en los que artificialmente se ha creado un campo eléctrico constante. El material más utilizado es el Silicio que se encuentra en la arena. Estas células conectadas en serie o paralelo forman un panel o placa solar encargado de suministrar la tensión y la corriente que se ajuste a la demanda.
Las baterías se cargan de la energía eléctrica que produce el sistema generador solar fotovoltaico. Se suele dimensionar la instalación de tal forma que las baterías puedan acumular energía para 4 días de autonomía, en caso de días muy nublados y con un consumo diario normal.

El regulador es un elemento importante que permite proteger las baterías, alargando su vida útil al evitar sobre cargas y sobre descargas.
El inversor es el elemento que se encarga de transformar la energía eléctrica de CC (corriente continua) en CA (corriente alterna) necesaria para alimentar toda la iluminación y otros pequeños electrodomésticos funcionando en corriente alterna.